

¿Qué lugar ocupa hoy el pensamiento en una sociedad dominada por la velocidad y la inmediatez? ¿Cómo recuperar el tiempo necesario para comprender, cuestionar y elaborar criterios propios? Fomentar el pensamiento implica crear espacios donde la reflexión tenga valor y donde la complejidad no sea vista como un obstáculo, sino como una riqueza.
Las actividades que impulsamos desde la fundación nacen de la convicción de que pensar es una forma de compromiso con la realidad. ¿Cómo promover el pensamiento crítico sin caer en dogmatismos? ¿Cómo dialogar desde posiciones distintas sin renunciar a la profundidad?
La cultura, el debate y el intercambio de ideas son herramientas esenciales para fortalecer una ciudadanía consciente y responsable. Fomentar el pensamiento es apostar por una sociedad capaz de preguntarse, de dudar y de imaginar alternativas, y de hacerlo colectivamente.