

¿Qué significa hoy hablar de igualdad en sociedades marcadas por profundas desigualdades? ¿Cómo asegurar que los derechos sean algo más que declaraciones formales? Garantizar la igualdad implica reconocer las diferencias de partida y actuar para que no se conviertan en desigualdades estructurales.
Las actividades que impulsamos desde la fundación parten de una pregunta esencial: ¿cómo construir una sociedad donde el origen, el género o la condición social no determinen el futuro? Pensar la igualdad requiere abrir debates, compartir conocimiento y visibilizar realidades que a menudo permanecen ocultas. ¿Qué políticas, prácticas y valores son necesarios para avanzar hacia una igualdad real y efectiva?
Generar espacios de reflexión y encuentro es una forma concreta de contribuir a una cultura de justicia social que refuerce la cohesión, la convivencia y la dignidad de todas las personas. Garantizar la igualdad es, en definitiva, una tarea colectiva y permanente.